No, absolutamente. A diferencia de los rayos ultravioleta (UV) que dañan las células y envejecen la piel, la luz roja e infrarroja cercana utiliza longitudes de onda seguras y no ionizantes. Es luz regenerativa que no quema ni daña el ADN.
La luz infrarroja cercana puede generar un calor muy suave y terapéutico. Lo que la mayoría de los usuarios experimenta es una sensación de relajación profunda y una revitalización inmediata después de la exposición.
Hay beneficios inmediatos, como la reducción de la inflamación y la mejora en la claridad mental. Sin embargo, para cambios estructurales como la regeneración de colágeno o la recuperación de tejidos profundos, los mejores resultados se ven con un uso constante durante 4 a 12 semanas.
La terapia de luz es extremadamente segura. Sin embargo, siempre recomendamos no mirar directamente a los emisores de luz de alta potencia y consultar con un profesional si estás embarazada o tenés condiciones de salud preexistentes específicas.
Las lámparas comunes solo generan calor superficial. La tecnología que promovemos en NIVEXS utiliza chips LED de precisión que emiten frecuencias exactas (como 630nm y 850nm) diseñadas para viajar a través de la piel y actuar dentro de la mitocondria celular.